Published On: lun, Ene 28th, 2019

Los Celtics necesitan a Hayward en plenitud

BOSTON (espn)- Cuando comenzó esta temporada, los Boston Celtics parecían estar destinados a grandes cosas. El equipo estuvo a poco de llegar a las Finales de la NBA sin Kyrie Irving y Gordon Hayward la campaña anterior, y con los dos de vuelta -y LeBron James que renunció a su trono en el Este- Boston, a los ojos de muchos, estaba listo para retomar su lugar, alguna vez acostumbrado, en la cima de la Conferencia.

Sin embargo, como suele ocurrir, la realidad ha resultado mucho más complicada. Y mientras Boston se prepara para recibir a los Golden State Warriors el sábado por la noche por ABC -en una vista previa que muchos esperaban sería la Final de la NBA dentro de unos meses- la razón principal de las luchas de los Celtics, aunque es evidente en retrospectiva, no se le prestó suficiente atención cuando se realizó ese análisis de pretemporada.

Gordon Hayward no ha vuelto todavía.

De hecho, Hayward ha estado jugando para los Celtics toda la temporada. Pero hay una diferencia entre estar de vuelta y estar de vuelta. Y esa diferencia, más que cualquier otra cosa, explica por qué los Celtics entran al juego del sábado sumidos en el quinto lugar en la Conferencia Este, ya que ahora no han estado a la altura de sus altas expectativas de pretemporada.

“Creo que cada mes me siento más cómodo”, dijo Hayward a ESPN la semana pasada. “A veces, necesito recordarme a mí mismo que es bueno estar ahí afuera y tratar de encontrar la alegría simplemente jugando y no frustrarme si las cosas no van exactamente como yo quiero”.

Este es el enigma en el que se encuentran tanto Hayward como los Celtics. Sería una tontería sugerir que su regreso desigual a la duela es su culpa. En muchos sentidos, simplemente es un éxito que pueda estar en la duela y producir cualquier cosa después de una lesión devastadora y un proceso de rehabilitación que incluyó al menos un contratiempo.

Pero el deporte profesional es un negocio implacable. Con la ausencia de Hayward, la jerarquía esperada de los Celtics cambió. Jayson Tatum y Jaylen Brown ayudaron a catapultar a Boston a alturas que no se esperaba que alcanzaran la temporada pasada después de la ausencia de Hayward. Lo mismo podría decirse de Terry Rozier, quien hábilmente llenó la ausencia de Irving durante la carrera de la postemporada en Boston.

Esta temporada, los regresos de Hayward e Irving han obligado a los tres jugadores jóvenes a aceptar un papel reducido. Irving ha sido espectacular, con un promedio de 23.5 puntos y los máximos en su carrera tanto en asistencia (6.9) y robos (1.7) por juego, que hace que su rol sea incuestionable.

Hayward, sin embargo, se ha visto mucho más ordinario. Por cada destello del jugador que estuvo antes de la lesión -juego de 30 y 35 puntos ante los Minnesota Timberwolves, y 16 puntos en la primera mitad de la victoria de la semana pasada ante los Toronto Raptors- han habido otros en el que ha sido imperceptible, como cuando no anotó en 22 minutos durante la derrota ante San Antonio Spurs, o cuando anotó tres puntos en 25 minutos en una derrota mediocre en Brooklyn la semana pasada.

“Creo que solo me estoy enfocando en lo que estoy haciendo cuando tengo la pelota, y creo que solo estoy tratando de ser agresivo cuando tengo oportunidades”, dijo Hayward. “(Estoy) juzgando eso, y no juzgando números ni nada, porque va a ser diferente cada noche. Tenemos a tantos muchachos, y algunas veces los muchachos son buenos y por cualquier razón no reciben tantos pases”.

Para complicar más las cosas, Hayward está saliendo del banco por primera vez desde 2012-2013. Su rol de reserva y sus intentos de volver a aclimatarse a los rigores de jugar una temporada completa de la NBA después de un año hacen que sea difícil para todos -incluido él mismo- juzgar cómo juega cada noche.

“No siempre podrás juzgarte a ti mismo o que otros te juzguen según la cantidad de puntos que tengas”, dijo el entrenador de los Celtics, Brad Stevens. “Hay muchas otras cosas que haces en un juego. Entonces, si tiene 16 en una noche pero 10 la siguiente, o 6 la siguiente, todavía podría estar afectando el juego porque se ve obligado a ser un pasador, tal vez, él está defendiendo una posición diferente, ya sabes, ¿quién sabe?

“Entonces, creo que ha sido bastante consistente. Habrá noches en las que los muchachos de la banca tendrán más oportunidad de disparar y habrá noches en las que no habrá tanto, y en ese punto los desafíos de estar en ese papel”.