Published On: vie, Nov 16th, 2018

Hanley cree todavía no está para retiro y busca equipo en Grandes Ligas

SANTO DOMINGO (mlb)- La temporada del 2018 de Grandes Ligas tuvo un final muy prematuro para el dominicano Hanley Ramírez, con los Medias Rojas de Boston.

Ramírez fue dejado libre por el conjunto en mayo, y el nativo de Samaná no pudo disfrutar la novena corona en la historia de la franquicia y la cuarta de este siglo. Al momento de su despido, tenía una línea ofensiva de .254/.313/.395, con seis jonrones y 29 remolcadas en 44 partidos como el primera base del conjunto.

Aunque se mantuvo desempleado el resto del año, Ramírez se mantuvo trabajando fuerte en su físico con la esperanza de conseguir un contrato en el invierno.

¿Qué fue lo que hizo Hanley durante todos esos meses fuera?

“Dieta, pesa y dormir mucho, descansando el cuerpo para estar ‘ready’ para el próximo año”, dijo Ramírez previo a su debut en la pelota invernal dominicana el miércoles con los Tigres del Licey.

Ramírez jugaría su temporada de 35 años de edad en el 2019, un veterano ya de 14 temporadas en Grandes Ligas que ha jugado para los Marlins, Dodgers y los Medias Rojas.

¿Veremos a Hanley en Grandes Ligas el próximo año?

“Dios mediante… Ahora mismo no hay nada, son cosas que se mantienen en privado pero desde que se sepa algo, serás el primero en saber”, comentó Ramírez.

En su debut invernal con el Licey, Ramírez fungió como bateador designado y conectó un par de indiscutibles en tres turnos al bate, además de recibir un boleto.

El béisbol invernal dominicano podría servir de vitrina para que Ramírez demuestre que todavía tiene condiciones para contribuir en las Mayores, aunque el quisqueyano afirma que en el presente sólo piensa en lograr una cosa: que el Licey gane la corona.

“Ahora mismo estoy concentrado en ganar aquí el torneo, la corona 23 y celebrar y los hechos hablaran por sí solos”, comentó.

Los Tigres iniciaron con marca de 3-10 la campaña, pero luego de un repunte, incluyendo una racha de vigente de cuatro triunfos, han mejorado a 12-14.

“El Licey siempre comienza con un tembeleque (tambaleo), pero al final siempre saca la cabeza para la fanaticada grandiosa que tiene”, Ramírez.