Published On: jue, Feb 7th, 2019

Gronkowski enfrenta gran dilema con tema del retiro

SANTO DOMINGO (espn)- En una semana del Super Bowl ampliamente privada de relatos sustanciosos, una de las pocas historias interesantes giró en torno a la interrogante si Rob Gronkowski, el divertido y peculiarmente talentoso ala cerrada de los New England Patriots se retiraría este año. En los días previos al partido, los periodistas preguntaron al jugador de 29 años, a sus compañeros e incluso hasta a su propia madre, quien se declaró ignorante al respecto en el programa matinal “The Today Show” de la cadena NBC. El día antes del Super Bowl, su hermano mayor Gordie opinó: “Cada año, debe pasar por lo mismo, considera sus opciones y cómo se siente”, expresó Gordie. “Esa es su decisión”.

Para el clan Gronkowski y sus varios asociados, algunos de los cuales han terminado cobrando notoriedad como celebridad clase D entre los aficionados a los Patriots, esta semana se sintió como si fuera el final de una era: una suerte de primavera de estudiantes de último año. En la tarde del sábado, Gordie, sus hermanos y su padre estaban en medio de un círculo en una fiesta en Atlanta, disfrutando del sol mientras el resto de los asistentes brindaban bebidas y pedían fotos, con las esencias de la cerveza y el espray corporal que emanaban de la escena luchando por la preeminencia. Si han visto a Rob, probablemente reconocerán a los hermanos Gronkowski a primera vista. Los cuatro jóvenes asemejan ser duplicados de su famoso hermano: mutaciones de un cuerpo sonriente y musculoso.

Mientras uno de los amigos cercanos de la familia, un barbudo luchador profesional de nombre Mojo Rawley estaba presente, Gordie mencionó que “sería grandioso” si Rob se uniera a la WWE (un par de años atrás, el ala cerrada quien ha sufrido de lesiones de forma constante, hizo una aparición sorpresiva al lado de Mojo en el evento Wrestlemania; uno solo se puede imaginar el horrible sonido que hicieron los dientes de Bill Belichick cuando alguien le mostró el video). Gordie agregó que era probable que su hermano tuviera una especie de iniciativa ligada al mundo del fitness, algo similar a lo hecho por su padre, quien ha manejado durante décadas una empresa de equipos para entrenamiento en el área de Buffalo.

“Y probablemente se meterá en el mundo del cine”, sumó Gordie, acariciando su mandíbula con una mano mientras aceptaba una bebida con la otra. Si bien Rob ha hecho pocos cameos, han surgido informes que indican que ha trabajado con un coach de actuación y tiene asegurado un papel como pistolero de helicópteros en una cinta de acción protagonizada por Mel Gibson, aún sin estrenar.

“Será algo similar a Terminator”, dijo Gordie. “O sería como Ivan Drago”. Gordie resplandeció a la hora de pensar en ello, acercándose a nosotros. “Un papel en el cual se es una bestia absoluta”.

Típicamente, cuando un jugador de fútbol americano se acerca al final de su carrera, el momento marca la oportunidad para que la gente a su alrededor comience a reflexionar con respecto a su crecimiento a través de los años: filtrar su historia a través del lente del desarrollo personal, injertando un arco en el relato de su carrera. Sin embargo, ninguno de los miembros de la familia Gronkowski está dispuesto a participar de dichos ejercicios de revisión. Cuando le pregunté a Goose (nombre verdadero: Glenn), su hermano menor, si Rob había evolucionado desde su primer Super Bowl, me miró como si le hubiese preguntado si su hermano estaba estudiando para obtener un título en física cuántica.

“No pienso que haya cambiado en nada”, dijo. “Ha sido el mismo desde que cursaba quinto grado”.

Después del partido, cuando el reloj se detuvo y el confeti azul y rojo llovió sobre el Mercedes-Benz Stadium. Gronkowski, quien había efectuado la atrapada de 29 yardas que redundó en el touchdown de la victoria (y que podría ser considerada con argumentos como la mejor jugada ofensiva del partido), se colocó su enorme camiseta del Super Bowl encima de su uniforme y hombreras para buscar a su familia. Cuando se consiguieron, los Gronkowski comenzaron todos a saltar y a gritar algo ininteligible al unísono, una especie de canto tribal del norte del estado de Nueva York. Rob se mostraba estático.

Sin embargo, al momento en el cual se sentó para su conferencia de prensa posterior al partido, con su brazo envuelto en la masiva faja que utiliza desde 2013, se mostró más tranquilo. Cuando se le preguntó si había disputado su último encuentro, Gronkowski declinó contestar.

“Esta noche se trata de celebrar con nuestros compañeros”, expresó. “Esa decisión se tomará en una semana o dos”.