Published On: Dom, Jul 30th, 2017

El ajedrez, la gran apuesta para forjar niños y jóvenes con mayor desarrollo analítico

SANTO DOMINGO- El Presidente de la Comisión Nacional de Ajedrez Escolar de la Federación Dominicana de Ajedrez, Braulio Ramirez, resaltó los grandes beneficios que ofrece la práctica del llamado “juego ciencia” a la que ponderó el gran servicio que esta institución brinda a niños y jóvenes, con el respaldo de los Ministerios de Deportes y Educación, Danilo Díaz Vizcaíno y Andrés Navarro.

Ramirez citó algunas de las importancias del ajedrez, también reconocido como la Gimnasia Mental el Rey de los Deportes Estratégicos.

Destacados investigadores reconocen los múltiples beneficios que brinda el ajedrez en las áreas del desarrollo de la capacidad intelectual y de las habilidades de inteligencia emocional garantizando una enseñanza-aprendizaje de calidad a quienes lo practican.

Afirman que el milenario deporte constituye una herramienta para el mejoramiento del coeficiente intelectual y el rendimiento escolar de los niños y jóvenes.

Atención y concentración: esta es una de las capacidades que más rápidamente promueve el ajedrez. El desarrollo de una partida puede ser arduo, con múltiples alternativas y dentro de un límite de tiempo significativo. Un descuido puede contribuir a realizar jugadas erróneas que conllevan al fracaso. El ajedrecista debe mantener un altísimo grado de concentración durante el juego, lo cual se llega a manifestar en otras áreas de su vida.

Análisis y síntesis: Durante la partida el jugador se enfrenta en cada jugada a múltiples opciones y a la necesidad de contrarrestar las amenazas del contrario. Esto implica que deba analizar varias respuestas y buscar la más apropiada.

Memoria: debido a la multiplicidad de variantes que se calculan en cada jugada, una buena memoria es un aliado muy importante para el ajedrecista. Muchas de las repuestas pueden basarse en la experiencia o el conocimiento del jugador de posiciones similares jugadas en otras partidas y para eso es necesario recordarlas.

Resolución de problemas y toma de decisiones bajo presión: durante la partida, el ajedrecista enfrenta diferentes problemas para los que debe definir y aplicar una estrategia de solución. Como el tiempo es un factor limitante en las partidas, deben también tomarse importantes decisiones sobre la estrategia a seguir bajo la presión del tiempo.

Creatividad e imaginación: en el ajedrez no es suficiente tratar de seguir patrones de jugadas estudiadas o practicadas. A fin de lograr ventajas claras sobre su oponente, el ajedrecista debe imaginar posiciones distintas a las conocidas, y definir estrategias que le permitan llegar a ellas.

El razonamiento lógico-matemático: el tipo de razonamiento empleado en el ajedrez es similar al utilizado en las matemáticas. Algunas investigaciones han mostrado una importante correlación entre la práctica del ajedrez y el mejoramiento de las habilidades lógico-matemáticas, fundamentalmente en los niños y jóvenes.

El ajedrez también desarrolla a las habilidades e inteligencia emocional:

Control emocional: el desarrollo de una partida requiere de un alto grado de control emocional. Un jugador no puede dejarse llevar por la ira o la frustración ante una mala jugada, pues tal vez no logre recuperarse. Cuando comete un error, debe actuar de forma fría para que el oponente no lo perciba y definir una nueva estrategia para sobreponerse. El ajedrez también permite aprender a controlar los sentimientos de frustración cuando se pierde y convertirlos en energía positiva para afrontar el próximo reto.

Sentido de transparencia y adaptabilidad: para jugar ajedrez se requiere darle seguimiento a una serie de reglas técnicas cuyo incumplimiento es penalizado. Tampoco el jugador puede culpar a otros de sus deslices. Son sus propias capacidades y acciones las que determinan su desempeño. El jugador debe aprender a ser íntegro consigo mismo y con quienes le rodean. El ajedrez promueve la honestidad. Durante una partida se presentan situaciones inesperadas, que exigen al jugador adaptar sus estrategias de acuerdo a la nueva situación en el tablero.

Sentido de logro y autoestima: el ajedrez es un combate mental donde el dominio del carácter es importante para ir subiendo el nivel de juego mediante el estudio, esfuerzo y práctica. La suerte no es un factor de marcada incidencia. Es el mejoramiento de las habilidades y los conocimientos técnicos del jugador lo que contribuirá a su superación. Esto hace que conforme mejore en el juego, incremente su autoestima y adquiera más confianza para aprender y enfrentar otras situaciones.

Iniciativa y empatía: el éxito en el ajedrez requiere de mucha iniciativa y creatividad. En el ajedrez es muy importante comprender la estrategia del oponente e interpretar sus emociones para anticiparse a sus acciones.

Trabajo en equipo y colaboración: a pesar de ser un juego individual, en el ajedrez también se compite por equipos. Para tener éxito se requiere la unión de todos los miembros del grupo. Este sentimiento de trabajo y colaboración lo observamos en los clubes de ajedrez, escuelas y colegios. También es común en los torneos que los jugadores analicen las partidas después de finalizadas, lo cual es un trabajo ejemplar de colaboración para el mejoramiento y superación personal.