Published On: mar, Ene 28th, 2020

Citan «tareas pendientes» para Guerrero Jr. y Jiménez en 2020

SANTO DOMINGO- El mundo del béisbol vio cómo sus estrellas jóvenes se apoderaron de las Grandes Ligas la temporada pasada como nunca antes, con fenómenos como Pete Alonso, el cubano Yordan Alvarez y el dominicano Fernando Tatis Jr. haciendo lucir el juego increíblemente fácil.

Pero la campaña del 2019 no fue un “paseo” para todos, incluyendo a dos de los prospectos sobre los que más se escribió. Abajo, les damos un visto a los casos de los dominicanos Vladimir Guerrero Jr. y Eloy Jiménez, y también les asignamos una tarea que podría ser clave para que alcancen el nivel esperado en el 2020.

Vladimir Guerrero Jr., Azulejos

Asignación: Eleva, luego celebra

Ha pasado un año desde que nos estábamos preguntando si Vladito era el mejor prospecto de todos los tiempos. Con una vara tan alta por salvar, la primera campaña de Guerrero (.272/.339/.433, 15 HR) fue decepcionante. Pero hay razones para estar optimista:

• Guerrero se ponchó por debajo del promedio de la liga (17.7% de sus visitas al plato) y negoció bases por bolas casi al nivel del jugador promedio de MLB (8.9%).

• El 11 de mayo, Guerrero bateó un sencillo de línea que salió de su bate a 118.9 millas por hora. Giancarlo Stanton fue el único bateador con una conexión más fuerte en toda la campaña. Y ni Stanton, ni Aaron Judge, nadie, pegó más batazos a 115 mph o más que Guerrero, quien lo logró ocho veces. El poder prodigioso del que oímos estuvo allí, al menos por ráfagas.

• En total, la velocidad de salida promedio de los batazos de Guerrero (89.4 mph) lo colocó en el percentil 58 entre los bateadores a tiempo completo.

Pero el punto en el que Guerrero hacía contacto con la bola fue donde se destacó, y no como hubiese querido. Entre los 31 bateadores que hicieron al menos 100 conexiones y alcanzaron 115 mph o más con por lo menos una de ellas, la tasa de “macetas” (los batazos con la combinación ideal de velocidad y ángulo para dar extrabases) fue la penúltima. Su slugging con batazos duros (95 mph o más) estuvo más en línea con el de infielders de poca fuerza como el dominicano Amed Rosario, el cubano José Iglesias y Brandon Crawford que con cañoneros como Alonso y Mike Trout. La vista y el poder están ahí, pero Guerrero va a tener que empezar a levantar la bola para convertir esas herramientas en números llamativos. Y los pitcheos secundarios le dieron problemas a medida que avanzó la campaña.

Guerrero terminó ubicado como el peor infielder defensivo de las Grandes Ligas la temporada pasada, por lo que hay más presión para que haga valer sus turnos al bate. Sin embargo, a pesar de un 2019 nada especial, la edad de Guerrero y su historial en las menores hacen que el sistema de proyecciones Steamer avizore un gran salto en su WAR (de 0.4 a 3.6).

Eloy Jiménez, Medias Blancas

Asignación: ser más selectivo

Hemos podido hablar del guante de Jiménez luego de que terminara entre los peores jardineros a la defensa la temporada pasada, pero nadie esperaba que Jiménez ganara un Guante de Oro en el jardín izquierdo. En vez de eso, revisemos una línea del informe que hizo MLB Pipeline sobre Jiménez antes de la campaña del 2019:

“Su fuerza ha despertado comparaciones con Giancarlo Stanton, pero es mejor bateador que Stanton. Es excelente a la hora de reconocer pitcheos y hacer ajustes, lo que le permite pegarle con autoridad a la bola hacia todo el terreno”.

El poder de Jiménez definitivamente estuvo allí, pues además de sus 31 jonrones terminó en el percentil 92 en tasa de batazos fuertes (95 mph o más) y casi se coloca entre los primeros 20 en tasa de “macetas” (mínimo 250 batazos). Pero su disciplina en el home – 134 ponches por 30 bases por bola—le hizo mella a su poder. Sólo 10 jugadores titulares vieron menos pitcheos en la zona de strike que Jiménez, que hizo muchos swings a envíos malos y poco daño con ellos.

Jiménez tiene un dilema parecido al de Guerrero: Sus limitaciones defensivas hacen que tenga que producir como una súper estrella en el plato para poder ofrecer un valor élite. Algo más de paciencia podría ayudar a Jiménez a ser más bateador que un hombre que simplemente vaya al plato a hacer swing.