Published On: mar, Oct 8th, 2019

Busquets pierde protagonismo en Barcelona

BARCELONA (espn)- Sergio Busquets no recuerda una situación igual. Desde que Pep Guardiola le diera la alternativa un 13 de septiembre de 2008 (1-1 frente al Racing en el Camp Nou) no se entiende un Barcelona sin la presencia, trascendencia, ascendente y liderazgo del mediocampista catalán, que esta temporada, la 12ª en el primer equipo, ha visto cómo su condición de indiscutible se tambalea peligrosamente.

Es cierto que ha participado en 8 de los primeros 10 partidos oficiales y que en 7 de ellos fue titular, pero solo ha completado 3, la cifra más baja desde 2009, suma 563 minutos de 900 posibles, el minutaje más bajo desde el mismo 2009, y tras quedarse en el banquillo sin jugar en Bilbao y Granada los dos últimos encuentros frente a Inter y Sevilla le han marcado de manera indiscutible.
Sergio Busquets EPA

A Busquets le sustituyó Arturo Vidal en el duelo contra el Inter, apenas comenzar la segunda parte, perdiendo el Barça por 0-1 y el cambio revolucionó un partido que acabó ganando el equipo azulgrana por 2-1. Después, el domingo ante el Sevilla, se vio relegado por tercera vez al banquillo y solo ingresó en el campo ya avanzado el segundo tiempo, con 3-0 en el marcador y con un papel secundario impensable en tiempos pasados.

Valverde repite que tiene muchas opciones en el centro del campo, que habrá minutos para todos y que los jugadores deben acostumbrarse a los cambios, pero contemplar el protagonismo decreciente del canterano no deja indiferente a nadie. Señalado por los puristas para formar línea media con Arthur Melo y De Jong, la brillantez y autoridad que se le suponía al trío apenas si se ha dejado ver en el partido frente al Valencia, evidenciándose en Dortmund (donde fue sustituido) o Getafe la dificultad creciente que tiene Busi en conjuntarse con dos peloteros que pudiendo ser los herederos de Xavi e Iniesta no acaban de hacerse con él.

Se entiende con el brasileño, aunque en no pocas ocasiones le come el terreno, y busca al holandés, demasiadas veces muy alejado de él en el interior y cuyo papel crece, precisamente, en su puesto de mediocentro. No es extraño, a partir de ahí, que a los elogios, evidentes, que dedica a Frenkie añada cierta melancolía con un discurso poco concluyente al referirse a un futuro menos certero de lo esperado.

No es el mismo este Busquets de 2019 que el de una década atrás, cuando con apenas 21 años y un curso en el primer equipo, rivalizó hasta ganarle el puesto a Yaya Touré después de dos temporadas juntos tras las que el marfileño entendió la imposibilidad de hacer sombra a un canterano que a partir de ahí se convirtió en insustituible. Lo fue para Guardiola, su mentor, para Vilanova, Martino, Luis Enrique y Valverde… Aunque ya no tanto.